Descripción
Nuestros jueces llevan siglos imponiendo verdades y jamás se percataron que la verdad es el cáliz de una batalla milenaria. Y es que la verdad es un concepto cerrado, único, hallable, pero al mismo tiempo distante, difuso, omnipresente.
Pero esa verdad hoy vive la mayor de sus crisis. No es la ignorancia de quienes debería poseerla, sino un fenómeno devastador que conquistó al mundo y que Eco lo define mejor que nadie: “(l)as redes sociales le dan derecho de palabra a legiones de imbéciles que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la colectividad”.
Sobre esto trata este libro, sobre la administración de justicia a través de redes sociales, sobre los juicios paralelos y la criminología mediática. Bienvenidos a la era más oscura de la justicia.
¿Son las sentencias garantía de certeza? ¿la verdad judicial es una verdad que corresponde con la realidad? ¿El debido proceso garantiza que hallemos la verdad? ¿Cómo deben resolver nuestros jueces? ¿Deben los jueces y fiscales tener redes sociales? ¿Existe el debido proceso en el mundo mediático? ¿La presunción de culpabilidad es el nuevo principio universal? ¿Cómo influyen los sesgos en la opinión ciudadana y judicial? ¿Qué son los homo digitalis? ¿Qué es el framing? ¿Existe el derecho humano a desinformar? Esto y más intenta resolver esta obra.
Este libro pretende ser un despertar. Es una obra de filosofía, es un libro de Derecho, pero sobre todo, es un recordatorio de que la única forma de que la justicia sobreviva a este fenómeno, es que entre todos colaboremos para que los imbéciles regresen al bar.

